¿Qué es la alergia al polen de las Cupresáceas?
Las Cupresáceas están compuestas, en su mayoría, por árboles y arbustos leñosos. Incluyen 18 géneros y se diferencian unas 125 especies entre ellas.
Está familia no posee flores verdaderas, sólo disponen de órganos reproductores masculinos que se encuentran en la misma planta. Por ello, cada individuo produce millones de granos de polen para que se puedan dispersar bien a través del aire. Ya que al no tener flores con olores y colores llamativos será difícil su polinización (traslado de polen para su reproducción) por medio de insectos.
Las especies a destacar de las Cupresáceas son:
• Ciprés (Cupressus sempervirens): empieza su polinización en febrero y termina a finales de marzo. El ciprés se ha ido extendiendo a diferentes partes del país por sus fines ornamentales, pero es originario de las montañas del este y sur de la zona mediterránea.

• Arizónica (cupressus arizonica): éste árbol puede llegar hasta los 20 metros de altura. Su polinización es desde enero a febrero y es originario de E.E.U.U y el norte de México.
Ésta especie a llegado a nuestros hogares por medio de decoración como seto en jardines y repoblaciones forestales en puntos de España, como Despeñaperros.
• Enebros y sabinas (Género Juniperus): son arbustos que florecen entre marzo y abril. Su distribución es mediterránea entre matorrales y pinares.
Encontramos especies de cupresáceas en toda la geografía española, pero las mayores concentraciones se hallan en Barcelona y Madrid.

Alérgenos
Los alérgenos, son sustancias extrañas que entran en contacto con nuestro organismo y nuestro sistema inmunológico las confunde como enemigos.
Los alérgenos más activos del polen de las cupresáceas son:
• Cup s 1: el alérgeno más importante del ciprés.
• Cup a 1: es el alérgeno más importante del arizónica y responsable de una reactividad cruzada (alergia a otros alérgenos parecidos) con otros pólenes de coníferas.
Síntomas
La sintomatología alérgica puede presentarse de repente en el paciente con las siguientes manifestaciones:
• Rinoconjuntivitis:
- Irritación de la nariz
- Picores
- Estornudos
- Nariz congestionada
- Rinorrea (secreción acuosa nasal o moqueo)
- Lagrimeo
- Enrojecimiento de ojos
- Picores
- Sensación de arenilla en el ojo
• Vías respiratorias:
- Tos
- Sensación de ahogo (disnea)
- Dolor torácico
- Opresión torácica
- Sibilancias (pitos en el pecho)
- Asma

Diagnóstico
Para un correcto diagnostico clínico se deben realizar las siguientes pruebas:
• Pruebas en la piel (cutáneas).
Se usa una aguja muy fina para colocar una cantidad pequeña de alérgeno en su piel. Tras esperar unos minutos, una reacción indica que es alérgico a esa sustancia.
• Análisis de sangre.
Con ésta prueba se comprueba la cantidad de proteína, inmunoglobulina E (IgE), que hay en la sangre del paciente. El organismo fabrica dicha proteína para combatir con el alérgeno, pero ello provoca las reacciones alérgicas tan conocidas.

Tratamientos
Evitar la exposición al polen es casi imposible, por ello se tratan los síntomas con medicación local (gotas nasales, colirios) o general, sobre todo durante la estación polínica (periodo de polinización) del año.
• Los corticoides locales: (derivados de la cortisona) reducen la inflamación. Sólo tomar bajo preinscripción médica.
• Los antihistamínicos: bloquean la acción de la histamina. Que es liberada cuando el alérgeno entra en contacto con el organismo.
• Los vasoconstrictores: ayudan a descongestionar la nariz al instante.
• La inmunoterapia: (o vacunas antialérgicas) administrar vacunas con pequeñas dosis del alérgeno para que el organismo se vaya habituando poco a poco. Pueden ser por vía subcutánea y por vía sublingual.
Consejos
• La concentración de polen en el aire siempre es más escasa en los días lluviosos, húmedos o fríos, y en los días calurosos y soleados se incrementa la cantidad de polen en el aire.
• Evitar paseos o excursiones por el campo. Mucho menos en los meses dónde hay más polinización (abril-mayo)
• No abrir las ventanas de casa para que no entre el aire lleno de polen en nuestras habitaciones.
• No cortar el césped.
• cambiarse de ropa y lavarse la cabeza al legar a casa para quitar los restos de polen que pudiéramos traer consigo.
• Estar atentos del calendario polínico de nuestra región.
