Alergia a la Penicilina

El cuerpo de las personas puede ser vulnerable a muchas cosas, entre ellas los insectos, los medicamentos, algunos productos químicos, etc., los cuales desarrollan reacciones alérgicas en ellos. En este caso, trataremos la alergia a la penicilina, uno de los medicamentos más usados en nuestra época y que más buenos resultados ofrece. Por todas estas ventajas, es un poco molesto ser alérgico a ella, ya que las personas que los son, deberán usar otros medicamentos alternativos a ella y sus derivados para poder ser tratados de las enfermedades; esto implica que el proceso de curación sea más lento y se deban ingerir medicamentos más flojos, que tardan más a actuar o bien más fuertes, los cuales no son aconsejables, pero como la penicilina, para las personas alérgicas, está prohibida, los médicos no tienen más remedio que aplicar estos medicamentos alternativos en función de las necesidades de cada persona.


Sin embargo, es cierto que hay un número elevado de personas en nuestra sociedad que afirman ser alérgicos a la penicilina y realmente no lo eran. Esta confusión viene dada por las reacciones víricas que produce, algunas veces, la penicilina. En algunos casos, ya sea en niños o personas adultas, la penicilina presenta una reacción alérgica al virus por el que se está usando. Cuando esto sucede, aparecen manchas en las personas, ya sea por la cara o por el cuerpo, escozor e incluso algo de dolor en las propias manchas. Esta reacción de la penicilina al virus llevó a pensar a estas personas que eran alérgicas al medicamento y, por ello, a no tomarlo. Esto es un grave error, puesto que la penicilina es el mejor medicamento para tratar los virus que tenemos hoy en día: presenta un elevado número de éxito y no es tan agresivo con el cuerpo como lo pueden ser otros fármacos.

Para evitar errores, diremos que toda alergia debe ser diagnosticada por un médico con las correspondientes pruebas y las personas deberían evitar asumir alergias cuando no están seguros, puesto que esto les puede perjudicar más de lo que se pueden llegar a pensar. Es importante que antes de decir a un médico que tenemos alergia, nos hayamos hecho las correspondientes pruebas para estar seguros a qué tenemos alergia.

Las reacciones alérgicas a los medicamentos y, entre ellos, a la penicilina pueden tener varias reacciones, desde una simple irritación o efectos secundarios leves hasta una anafilaxia, la cual pondría seriamente en peligro la vida de la persona. Las reacciones alérgicas a los medicamentos suceden porqué este medicamento hace unos pasos químicos dentro de nuestro sistema, los cuales no son tolerados por este, produciendo así la reacción alérgica.


Estas reacciones alérgicas a los medicamentos, sea cuales sean, pueden venir por dos causas:

• Por un lado, la reacción alérgica no se muestra en el primer momento en que la persona toma la penicilina o es tratada con ella. En estos casos, cuando la persona es tratada con penicilina por primera vez, no aparecen reacciones alérgicas, pero su cuerpo crea una sustancia llamada lgE, un anticuerpo, contra ella. Cuando la persona alérgica vuelva, por segunda vez, a usar la penicilina, será cuando su cuerpo hará que los glóbulos rojos produzcan la histamina para luchar contra la penicilina y, será esta, la que desarrollará la reacción alérgica al medicamento.

• En algunos casos, la segunda manera de crear una reacción alérgica, es que el cuerpo de la persona reacciona alérgicamente a la penicilina sin necesidad de crear la lgE, aunque esto está aún siendo estudiado, ya que los médicos y especialistas en alergias no logran entender una reacción alérgica a la penicilina sin esta sustancia.

La mayoría de las reacciones alérgicas a la penicilina causarán solamente unas erupciones cutáneas o bien unas urticarias menores pero, como ya hemos visto, existen también otras reacciones alérgicas que pueden ser muy peligrosas para la persona. Por ello, si creemos que podemos ser alérgicos a este medicamento, deberemos comunicarlo lo antes posible a nuestro médico para que nos hagan las pruebas correspondientes.

Los síntomas que las personas alérgicas a la penicilina sentirán son:

- Anafilaxia o reacción alérgica grave: esta reacción alérgica es muy grave y tiene sus propios síntomas, los cuales detallaremos más delante.

- Ronchas o urticaria: en este caso, las personas que ya saben que tienen alergia a la penicilina no deberían tomarla y, por tanto, esta reacción debería ser evitada. Sin embargo, en las personas que no están diagnosticadas de esta alergia y ven esta reacción alérgica cuando toman el medicamento, debería ponerse en contacto con su médico para que este pueda evaluar si es realmente una reacción a la penicilina y poder indicar los medicamentos para eliminar estas ronchas. Normalmente se recetarán antihistamínicos para que no escuezan, los cuales deberán tomarse hasta que desaparezcan las ronchas en su totalidad.

- Picazón en la piel y en los ojos: en este caso, el procedimiento será el mismo que en el punto anterior pero el tratamiento, si el síntoma no desaparece por sí sólo, será a base de sueros oculares para calmar la irritación.

- Erupciones cutáneas.

- Hinchazón de los labios, la lengua o la cara: esta reacción alérgica suele desaparecer al día de haber dejado de tomar este medicamento. Sin embargo, es posible que si no desaparece, le médico nos trate con otros medicamentos con corticoides para rebajar la inflamación.

- Sibilancias.

Entre los síntomas que indican que la persona está sufriendo un choque anafiláctico encontramos los siguientes:

- Cólicos o dolor abdominal
– Diarrea
– Dificultad respiratoria
– Confusión
– Desmayos
– Mareos
– Náuseas
– Desvanecimiento
– Ronchas en todo el cuerpo
– Pulso rápido
– Palpitaciones

En caso de que una persona sienta alguno o varios de estos síntomas y, tanto si se está tratando con algún medicamento o no, será necesario acudir de inmediato al médico para su evaluación y posterior tratamiento, ya que un choque anafiláctico es realmente peligroso para la vida de esta persona.


Para poder confirmar que realmente somos alérgicos a la penicilina, nuestro médico examinará varios puntos de la reacción que le presentemos para poder diagnosticar o no esta reacción alérgica. En caso de que realmente tengamos alergia a la penicilina se podrán ver en nuestra cara o en la piel del cuerpo varias ronchas o erupciones cutáneas. Sin embargo, estas marcas no son suficientes para poder decir que existe una alergia, sino que deberán ir acompañadas de otros signos de la alergia, tales como presión arterial baja o bien sibilancias. El médico será el encargado de evaluar si las reacciones que le presentamos son o no alergias a la penicilina. No se requieren pruebas adicionales, aunque el médico puede pedirnos una prueba de las alergias para ver a qué tenemos realmente alergia y si tenemos más de una. Esto les ayudará a tener un cuadro clínico más completo de nuestro cuerpo.

El tratamiento que nos pueden dar para la reacción alérgica, se basará no en curarla, ya que es imposible, sino en minimizar los síntomas y prevenir una reacción más importante. Dentro del tratamiento que nos pueden recetar se incluyen:

- Antihistamínicos para aliviar los síntomas leves, como pueden ser ronchas en la piel, erupciones o picazón.
- Broncodilatadores, para reducir las sibilancias y el asma.
- Corticoides, para reducir las inflamaciones y las erupciones cutáneas.
- Epinefrina para tratar el choque anafiláctico

Es muy importante, ahora sí, que si los médicos nos han diagnosticado este tipo de alergia a la penicilina informemos siempre a todos los médicos de ello para que estos no nos receten o inyecten ningún tipo de medicamento que lleve penicilina o alguno de sus derivados. Del mismo modo, y como pasa con la alergia al látex, las personas que tengan alergia a este fármaco deberán llevar un brazalete o algún tipo de colgante dónde se indique esta alergia por si algún día debe ser tratada de urgencias, como en caso de un accidente.

En la mayoría de los casos de reacción alérgica a la penicilina, los efectos pasan realmente rápidos una vez hemos parado el tratamiento con ella y hemos empezar con el tratamiento para la alergia, con los medicamentos que nos hayan recetado, anteriormente descritos.

Por otro lado, existe la posibilidad de que, en algunos casos, esta reacción alérgica a la penicilina se complique, presentado nuevos síntomas, como pueden ser:

- Reacción alérgica severa
- Asma
- Hinchazón subcutánea, potencialmente mortal si afecta a la lengua, pulmones o bien a la garganta, ya que nos privará de respirar.
- Muerte

Por ello, cabe mencionar ciertas situaciones en las que la persona deberá de acudir de inmediato al médico para ser tratado lo más rápido posible. Estas situaciones serán las anteriormente descritas, así como si se nota asma, dificultad para respirar, cansancio y otros síntomas que no son normales en la persona.

La alergia a la penicilina, como a otros fármacos, no puede ser evitada ni ser tratada preventivamente, ya que el uso de este medicamento está muy extendido por sus cualidades y sería un error el no usarlo simplemente como prevención.

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