Alergia a los medicamentos: Medios de Contraste

Muchas son las personas que hoy en día pueden llevar una vida corriente y normal, como cualquier otra persona, gracias al uso de los medicamentos. Estas sustancias, desde hace ya mucho tiempo, nos acompañan en nuestra vida con el fin de ayudarnos a mejorar nuestra salud y que podamos vivir con más facilidades y mejor bienestar. Es importante saber que los medicamentos, junto con el avance de otras técnicas de la medicina, han sido los percusores de la calidad y longevidad de vida que actualmente hoy tenemos.


Los grandes avances que se han hecho han permitido a las personas disponer de más información sobre cualquier enfermedad que se esté sufriendo, así como una cura casi inmediata para la gran mayoría de ellas. Las técnicas de diagnostico, que también han evolucionado con la tecnología, son la gran ventaja de que hoy en día sepamos cual es nuestra enfermedad, de qué padecemos y cómo se puede tratar. Sin duda, han sido estas pruebas las que han ayudado a encontrar y diagnosticar otras enfermedades que no se conocían, por lo que la ciencia de la medicina ha podido avanzar y, con ello, la industria farmacéutica, obteniendo mejores medicamentos para cada tipo de enfermedad diagnosticada y estudiada. Sin embargo, la otra cara de la ciencia es que, pese a su afán en ayudar en la salud de las personas, algunas de estas han desarrollado ciertas alergias a algunos de los medicamentos, por lo que deben ser tratados con otros para poder evitar estas reacciones, que pueden ir desde las más mínimas, como una simple erupción cutánea, a las más peligrosas, como puede ser un choque anafiláctico.

Espor ello, que las personas debemos ser conscientes de todo lo que un medicamento nos puede provocar e ir con sumo cuidado en el momento de tomarlo. Esto es igual que con las pruebas de diagnóstico, las cuales pueden usar sustancias a las que algún tipo de persona sea alergia y, con ello, puede presentar varias reacciones alérgicas distintas a las de los medicamentos. Este es el caso de los medios de contraste con o sin yodo.

Los medios de contraste, ya sean con o sin yodo, son unas sustancias que se utilizan cuando las personas deben ser sometidas a cierto tipo de pruebas de diagnostico un poco complicadas, como pueden ser la radiografía, la tomografía computada o bien otros estudios de mayor complejidad. Estas pruebas requieren del uso de un medio de contraste yodado endovenoso, el cual aumenta en el organismo las diferencias de radiación entre órganos, para que los médicos puedan tener imágenes más claras de las zonas o de los órganos estudiados. La sustancia que se usa para hacer estas pruebas de contraste puede provocar ciertas reacciones alérgicas en algunas personas, las cuales pueden ser muy simples o muy complicadas en función de cuando sean encontradas y tratada; las personas que presentan reacciones alérgicas a los medicamentos, así como a este tipo de medios de contraste pueden tener reacciones alérgicas como por ejemplo una simple erupción cutánea a una reacción tan peligrosa como entrar en coma.

El problema con este tipo de reacciones alérgicas es que nos existen pruebas que se puedan hacer en las personas antes de que se sometan a este tipo de medios de contraste y tampoco son unas reacciones alérgicas que se presenten a menudo, con lo que no están del todo estudiadas. En el caso de los medios de contraste, los expertos están manejando la opción de que sea el medio de contraste provoca una liberación no inmunológica de agentes en los pacientes sensibles a ellos. Esta reacción no se puede prever puesto que no existe ninguna prueba que se pueda realizar antes de aplicar el método de contraste en las personas, ya que las reacciones en el cuerpo suceden una vez este medio de contraste yodado ya se ha introducido en el cuerpo de la persona.

Para poder tener una mínima idea de las personas a las que puede afectar una alergia a los medios de contraste, los médicos tendrán muy en cuenta todo el historial clínico de la persona para poder encontrar similitudes con otras personas con expedientes similares que hayan pasado por estas reacciones alérgicas. Es importante que se tenga en cuenta por parte del médico que realizará el examen médico para aplicar el contraste saber qué alergias tiene el paciente en sí, si sufre de diabetes, asma activa, enfermedades cardíacas, insuficiencia hepática o renal, deshidratación y la edad, ya que las personas de más de 65 años y menores de 1 año son especialmente vulnerables a estas reacciones alérgicas y, por ello, raramente serán expuestas a estos medios de contraste sin una justificación clara que lo indique.

Como hemos dicho, la ciencia avanza y con ella sus medicamentos y sus técnicas. En el caso de los medios de contraste, la tecnología ha encontrado unos medios de contraste yodados per no iónicos, los cuales presentan menos casos de reacciones alérgicas. Estos medios de contraste sólo se usan, puesto que su efectividad es algo menor, en aquellas personas en las que los otros puedan desencadenar una reacción alérgica peligrosa.

Las reacciones alérgicas a estos medios de contraste pueden ser muy variadas y se clasifican según sean anafilactoides, cardiopulmonares y diversas. Las reacciones anafilactoides son las más peligrosas, puesto que son las que pueden desarrollar un choque anafiláctico en la persona; las cardiopulmonares son aquellas reacciones que afectarán al sistema cardiopulmonar de la persona y, por último, las reacciones diversas son aquellas que no están especificadas, pudiendo afectar cualquier parte del organismo de la persona que presente la reacción alérgica. Del mismo modo, cada uno de estos grupos de reacciones alérgicas está gradado entre los síntomas leves, los moderados y los graves.

Entre los síntomas leves de las reacciones alérgicas encontramos los siguientes:


• Calor en la zona de la aplicación
• Dolor en la zona de aplicación
• Dolor de cabeza
• Náuseas
• Vómitos

• Sudoración
• Urticaria leve
• Picazón
• Malestar general

En el caso de los síntomas moderados de la reacción alérgica a los medios de contraste, encontramos los siguientes:


• Espasmo bronquial
• Alteración del ritmo cardíaco

• Hipotensión

En el caso de las reacciones severas o graves, podemos encontrar los siguientes síntomas:


• Convulsiones
• Insuficiencia renal aguda
• Edema de pulmón
• Hipotensión severa

• Paro cardíaco
• Coma
• Shock

Estos síntomas de la reacción alérgica a los medios de contraste se pueden hacer presentes entre los 3 y los 10 minutos después de la inyección. La ventaja de estas reacciones alérgicas es que son casi inmediatas por lo que las personas que las sufran estarán en manos de personal médico desde el primer momento en el que aparezcan los síntomas. En otros casos, los síntomas pueden aparecer más  tarde, teniendo la persona que volver de inmediato al centro en el que lo han tratado o bien de urgencias; este es el caso de las reacciones alergias a ciertos medicamentos, cuyos síntomas pueden no aparecer hasta las 24 posteriores al inicio de la toma. Sin embargo, en el caso de los medios de contraste, los síntomas de la reacción alérgica empiezan muy pronto por lo que los propios médicos que nos estén realizando la prueba se darán cuenta de ellos y nos podrán tratar de inmediato, reduciendo así los casos de reacciones severas con consecuencias fatales para las personas.


En caso de que notemos alguno de los síntomas mencionados después de la inyección o durante la prueba, será necesario que paremos la prueba y avisemos de ello al personal médico para que este pueda hacer los chequeos necesarios de nuestra salud y las valoraciones para poder mitigar esta reacción alérgica.

Tanto si por los síntomas nos quedamos hospitalizados en observación o no, será importante que una vez estemos en casa, estemos pendientes de que los síntomas no reaparecen y que cada vez nos vamos encontrando mejor. Normalmente, las reacciones alérgicas a los medios de contraste, una vez han sido tratadas con los medicamentos oportunos por el equipo médico, no suelen dar más problemas ni volver a aparecer. Sin embargo, nunca está de más que vayamos observando cómo reacciona nuestro cuerpo y, en caso de notar síntomas de nuevo o bien cualquier sensación que no sea normal en nosotros, nos dirijamos de nuevo al centro para que nos revisen de nuevo y se compruebe que todo es correcto.

Una vez hayamos sido diagnosticados de esta reacción alérgica será necesario que lo comuniquemos a nuestro médico de cabeza para que este lo tenga anotado en nuestro historial clínico y así, evitar que nos vuelvan a tratar con el mismo medio de contraste. Del mismo modo, será necesario que aportemos al médico de cabecera todos los informes que nos dieron en el hospital dónde nos atendieron en el momento de la reacción alérgica, para que el medico de cabecera pueda poner todos los datos necesarios, que se encuentran en este informe, en nuestro expediente. Además, a partir de este momento, deberemos comunicar esta alergia a todos los médicos a los que vayamos, sea cual sea su causa y aunque no tenga nada que ver con la enfermedad por la que se nos pidió el contraste; de esta manera, evitaremos que otros médicos nos pidan pruebas iguales o bien nos receten medicamentos que nos puedan agravar esta alergia.

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