Alergia a las velas

Muchas personas son las que hoy en día están desarrollando alergias, las cuales pueden ser a cualquier tipo de producto o sustancia, así como a cualquier tipo de animal.  Las reacciones alérgicas cada vez van en aumento, debido al ritmo de vida que llevamos en nuestra sociedad. Hay varias alergias, las cuales son más conocidas o aquellas que lo son menos. Resulta bastante fácil poder diagnosticar y medicar aquellas que ya son conocidas por la ciencia, pero resulta difícil para aquellas que no han sido estudiadas. Las más difíciles de diagnosticar y tratar son las alergias conocidas como raras o poco frecuentes, las cuales no tienen alérgenos conocidos.

Las alergias se producen en nuestros organismos por muchos motivos, pero todos ellos tienen en común una proteína que es la que desencadena que nuestro organismo reaccione de forma alérgica a ellas. Por varios motivos, cuando esta proteína entra en contacto con nuestro cuerpo este desarrolla una sustancia, la cual es la que desencadenará los síntomas cuando entremos por segunda vez en contacto con esta sustancia o producto, al que tenemos la alergia.

Tipos de alergias a las velas

Los síntomas de las alergias pueden ser muy variados y se pueden gradar desde los más leves que a penas percibimos a los más graves, los cuales ponen en peligro nuestra vida. Por ello, será muy importante que los médicos estén al corriente de estos síntomas y de si hemos estado medicados al respecto.

Será importante que cualquier persona que sufra una reacción en su cuerpo, la cual no le parezca normal, acuda a la clínica de su médico de cabecera, para poderlo informar sobre ello y que este valore si es alergia o no y si es necesario que esta persona se someta a la prueba de la alergia o no. Ciertas personas nacen ya con algunos tipos de alergias, mientras que otras las van desarrollando durante su vida. No se sabe exactamente qué es lo que hace que desarrollemos estas alergias, pero la ciencia apunta a varios motivos como los causantes, como por ejemplo un simple cambio de residencia o de trabajo. Es por ello, que cualquier síntoma fuera de lugar que notemos en nuestro organismo, debería ser controlado para que no desarrollemos síntomas más graves.

Además, es importante mencionar que las personas están desarrollando alergias, las cuales ya son conocidas, pero también alergias nuevas y que aún no han sido investigadas; este es el caso de la alergia a las velas Esta alergia no es que afecte a muchas personas, pero es importante por los síntomas que suelen desarrollar.

Síntomas

Por un lado, la alergia a las velas puede crear los conocidos síntomas físicos de las alergias en nosotros o bien, los puede crear psicológicos. Una alergia se considera alergia cuando aparecen síntomas físicos al contacto con la sustancia en sí, por lo que los síntomas psicológicos aún no están catalogados como alergia. Estos síntomas psicológicos de la reacción alérgica a las velas pueden ser los siguientes:


• Irritación
• Mal humor

• Cambios de humor
• Depresión

Estos síntomas, a diferencia de los síntomas físicos, no se pueden clasificar entre los leves o los graves, ya que esto dependerá del grado de afectación que cada persona desarrolle en sus contactos con las velas o sus reacciones a ellas. Las personas que desarrollan depresión o cambios de humor, pueden quedar afectados para toda su vida, ya que la depresión es una enfermedad que no se puede curar. Sin embargo, los síntomas de esta enfermedad pueden no estar presentes durante todos los días, sino que pueden aparecer en determinados momentos, en los que deberemos ser tratados. También hay personas que deban medicarse toda la vida.

Por otro lado, los síntomas físicos que podemos padecer a la reacción alérgica, suelen ser a alguno de los productos que se han empleado para fabricarlas, como la parafina, los colorantes, etc. Estos síntomas son los que nos pueden generar una reacción alérgica a las velas. Es  importante saber que no hay ninguna reacción alérgica con síntomas físicos que se asocie directamente a una vela, sino a los productos que la componen.

Los síntomas físicos asociados a las reacciones alérgicas, sí se pueden clasificar en grados, en función de cuales aparezcan y de la gravedad de cada uno de ellos.  Estos síntomas suelen clasificarse entre los síntomas leves, moderados o bien graves, según el peligro que representen para nuestra vida.

Los síntomas leves son aquellos que pueden incluso pasar desapercibidos, pero que si no lo hacen sólo serán molestos para nosotros y se nos pasarán unas horas más tarde de haber tenido el contacto con el producto o bien después de unos días. Dentro de estos síntomas leves, los más comunes son:


• Irritación en la piel
• Manchas rojas
• Escozor


Urticaria
• Dermatitis leve

Diagnóstico

Para aliviar estos síntomas leves, nuestros médicos nos podrán recetar una pomada a base de corticoides, para calmar la hinchazón en la piel y/o un medicamento antihistamínico para aliviar el escozor que estos nos produzcan. Pasados unos días, estos síntomas desaparecerán pero la reacción alérgica no se cura. Esto implica que deberemos ser muy cuidadosos de no volver a entrar en contacto con el producto, ya que si lo hacemos volveremos a sufrir los síntomas de la reacción alérgica pero estos podrán ser más graves.  Es mejor que, aunque los síntomas hayan sido muy leves, nos pongamos en contacto con nuestro médico de cabecera, el cual valorará la posibilidad de realizarnos la prueba de la alergia.

Entre los síntomas moderados que se pueden desarrollar por contacto con el producto al que tengamos alergia, podemos encontrar los siguientes:


• Urticaria generalizada
• Dermatitis
• Hinchazón en garganta o labios


• Fiebre
• Dificulta para respirar

Estos síntomas son algo más graves que los anteriores y, en muchos casos, deberemos acabar acudiendo a un centro de urgencias para que nos ofrezcan la medicación necesaria. Es importante que ante la presencia de estos síntomas, la persona que esté afectada por ellos acuda al centro de urgencias más próximo. Allí, los médicos observarán los síntomas y nos podrán tratar según nuestras necesidades. Además, es importante que acudamos al médico de cabecera para notificarle lo que nos ha pasado. Este será el encargado de hacernos ir a un alergólogo para que nos haga las pruebas necesarias y nos medique si es necesario.

Los síntomas graves que pueden aparecer por una reacción alérgica pueden poner en peligro la vida de la persona y necesitan ser tratados en el menor tiempo posible. Estos síntomas, de seguro nos obligarán a estar en el hospital durante unos días, de manera que los médicos nos puedan tratar según los síntomas que hayamos sufrido y puedan observar nuestra evolución. Dentro de estos síntomas, podemos encontrar los siguientes:


• Choque anafiláctico
• Coma

• Dificultad para respirar grave

Tratamiento

Todos estos síntomas ponen en peligro nuestra vida y, por ello, deben ser atendidos de inmediato, ya sea que nosotros nos podamos desplazar hasta el hospital o bien que un equipo médico venga a nuestro domicilio para estabilizarnos y luego llevarnos al hospital para continuar con la observación y la medicación.

Es muy importante que si la persona que padece los síntomas no puede decidirlo por ella, la persona que esté al cargo de ella deberá llamar a los equipos médicos, ofreciéndoles toda la información posible para que estos puedan valorar su estado y acudir en su auxilio.

Cuando hayamos pasado por estos síntomas, será importante que vayamos a la consulta del alergólogo, el médico especialista de las alergias para que este nos haga la prueba de la alergia. Con esta prueba, el alergólogo podrá saber cuál es la sustancia o producto a la que hemos desarrollado la alergia, así como cualquier otra alergia que tengamos, aunque no nos hayamos dado cuenta de los síntomas.

La prueba de la alergia no es dolorosa, ya que sólo nos harán unas pequeñas punzadas en el brazo con una serie de sustancias. Pasada media hora de estas punciones, veremos algunas zonas que se han enrojecido. Esto indicará a los médicos cuales son los productos que nos hacen estas reacciones y estos podrán medicarnos en consecuencia para evitar que estos vuelvan a suceder.

Los medicamentos para alergia pueden ser tomados a diario en forma de pastillas o bien en inyecciones que nos administrarán una vez al año y nos protegerán durante un año entero. Además, en función de nuestra alergia y de los síntomas que hayamos sufrido, los médicos nos podrán dar un medicamento de choque por si los síntomas más graves vuelven a aparecer, podamos administrar este medicamento, el cual nos estabilizará hasta que lleguemos al hospital.

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