Cutáneas

Cuando nuestro cuerpo entra en contacto con alguna sustancia que él considera como dañina, este produce unas reacciones con las que protegerse. Esto es lo que sucede con las alergias; aunque nosotros no percibamos el alérgeno como dañino, nuestro organismo sí, y reacciona con sus vehículos de defensas para que este no nos dañe. En el caso de las reacciones alérgicas, los síntomas que sentimos o que aparecen en nuestro cuerpo son la  consecuencia del contacto del alérgeno contra las defensas de nuestro organismo.

Las reacciones alérgicas pueden conllevar distintos síntomas en cuanto estas se producen, pudiéndose clasificar entre síntomas leves, moderados y graves. Esta es la clasificación más corriente que se usa al clasificarlos, pues identifica la parte más importante de estas alergias, es decir, el peligro que estas representan para nuestro cuerpo. Sin embargo, los síntomas de las reacciones alérgicas también se pueden clasificar según las partes de nuestro organismo a las que afectan. En este aspecto, podríamos clasificar los síntomas según nos afecten a la piel, a los ojos y nariz, al estómago, etc.

Síntomas

Dentro de los síntomas que afectan nuestra piel, hay los más graves y los más leves. Dentro de este grupo, los síntomas son los mismos, pero con distintos grados de gravedad; estos síntomas pueden ir desde una simple erupción o un enrojecimiento hasta una eczema o dermatitis tóxica.  Es por ello, que en caso de ver alguna erupción en la piel,  a parte de tratarla un poco en casa, es necesario también ir al médico para que la evalúe si esta persiste.

El tratamiento que podemos dar a una erupción en la piel son los siguientes:

-          Lavar bien la zona roja o de la erupción.

-          NO rascarla, ya que se puede escampar.

-          Tomar antihistamínicos para aliviar el escozor.


En caso de que en unas horas estos síntomas no hayan desaparecido, será necesario ir al farmacéutico o al médico para que nos den algún tipo de crema para la piel con la que tratar este tipo de afecciones.

Estos síntomas suelen desaparecer por sí mismos fácilmente después de unas horas o unos días después de la exposición, con o sin tratamiento. Si estos síntomas persisten, será necesario acudir al médico, ya que estos pueden ir avanzando hasta provocar dermatitis seria, urticaria prolongada o dermatitis tóxica.  Una vez estas afecciones más graves se desarrollan, será necesario seguir los tratamientos que nos indiquen los médicos, pues una dermatitis tóxica que nos se cure puede provocar daños severos a nuestro organismo e incluso representar un problema para nuestra vida.

Estas erupciones pueden presentarse por reacciones alérgicas o bien porqué hayamos tocado alguna planta o sustancia que nos la haya provocado. Es posible, si es una picada de insectos, aplicar alguna de las sustancias que se venden en las farmacias sin receta alérgica para que nos dejen de escocer; incluso podremos conseguir un medicamento basado en corticoides para tratar la zona si existe algún inflamación, pero estos medicamentos no son la solución para prevenir estos síntomas y proteger nuestra piel y, en general, nuestro organismo.

Es necesario que en caso repetido de padecer estas afecciones en la piel, lo comuniquemos al médico o, inmediatamente, si estas son graves. De esta manera, el médico podrá valorar la necesidad real de un medicamento o bien de enviarnos al alergólogo para hacernos la prueba de la alergia. De esta manera, este médico sabrá exactamente qué es lo que nos produce estas reacciones en la piel y darnos los tratamientos adecuados a nuestras características y necesidades. Además, sabiendo a qué tenemos alergia realmente, este médico nos podrá ofrecer medicamentos para prevenirlos. Estos medicamentos para prevenir los síntomas de las alergias, son como su nombre indica, medicamentos para prevenir que los síntomas aparezcan; no nos hacen inmunes a los síntomas ni curan las alergias, por lo que aun cuando los tomemos tendremos que ir con mucha precaución de no entrar en contacto con esta sustancia.

Los síntomas de las alergias que nos afectan a la pile, pueden ser muy variados en función de cada persona y, como tal, necesitarán tratamientos especiales. Por ello, nunca podremos usar medicamentos que los médicos hayan recetado a otras personas, ya que estos podrían no irnos bien a nosotros. Los medicamentos que nos recetan para tratar estas afecciones, cuando son algo serias, siguen siendo medicamentos y, por ello, tienen sus reacciones adversas y sus efectos secundarios. Por ello, es muy necesario que el médico sea el que nos haga las recetas de estos medicamentos, teniendo en cuenta nuestro cuadro clínico y los otros medicamentos que nos estemos tomando. De esta manera, podremos evitar al máximo que nos hagan cualquier tipo de reacción adversa.

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