Alergias en los niños

Las alergias son algunas de las enfermedades con las que se pueden encontrar los niños. Un niño pude contraer alergia a cualquier producto o sustancia por cualquier motivo. De hecho, no se sabe qué es lo que origina las alergias, pero si se sabes que cuando uno de los productos o sustancias a las que somos alérgicos entra en contacto con nosotros, nuestro cuerpo trabaja para desarrollar una sustancia con la que hacer frente a este producto. De hecho, la mayor parte de las alergias se diagnostica con un análisis de sangre, en la que encontraremos restos de esta sustancia. Las alergias, además, se pueden diagnosticar con la prueba de la alergia, la cual puede resultar muy molesta para los niños, ya que e hace mediante unos pinchazos en el brazo. Esta prueba nos dará a conocer cuales son las alergias que sufre en niño y así lo podremos medicar para que los síntomas no vuelvan a repetirse.

Los síntomas más frecuentes de las alergias, se dividen en función de la sensibilidad de cada persona que los presente, pudiendo ser estos leves, moderados o graves. Dentro de los síntomas más frecuentes de alergia podemos encontrar los siguientes:


• Nauseas
• Mareos
• Vómito
• Fiebre
• Lagrimeo
• Hinchazón labios
• Dificultad para respirar
• Coma
• Choque anafiláctico

Urticaria
• Picazón
• Erupción cutánea
• Eczema tóxica
• Pérdida del conocimiento
• Diarrea
• Hinchazón piel
• Hinchazón cuello

Síntomas

Cada uno de estos síntomas puede presentarse en cualquier persona que padezca algún tipo de alergia, siendo las personas más sensibles las más vulnerables a los síntomas graves. Del mismo modo, cada uno de estos síntomas se trata con un tipo de medicamento, los cuales deben ser tomados en la justa medida que el médico nos indique. Y aquí, es dónde tenemos uno de los primeros problemas para tratar las alergias en los niños. Todos los medicamentos que podemos tomar, ya sea para las alergias como para cualquier otro problema, pueden traernos efectos secundarios que deben controlarse y tratarse; además, los niños no pueden tomar ciertos medicamentos que los adultos sí podemos, por lo que los medicamentos que nos funcionan a los adultos para estos síntomas no podrán ser usado con los niños de igual manera. Además, debemos pensar que el sistema inmunológico de los niños se está aún desarrollando y, por ello, necesitan otros tipos de cuidados, así como de medicamentos. En cualquier caso, cuando los padres veamos alguno de estos síntomas o bien cualquier cosa que no sea normal en nuestro hijo debemos llevarlo en seguida al médico, para evitarnos problemas mayores. En estos casos, al tener que ser los tratamientos más flojos, puede que los medicamentos no hagan efecto dentro de un periodo de tiempo corto o bien que produzcan reacciones adversas a los niños. Esto también se deberá de controlar por parte de los padres y, cuando veamos algunas de  las reacciones adversas que aparecen en el prospecto del medicamento, deberemos llevar al niño al hospital para que los médicos lo valores, lo traten si es necesario y le cambien la medicación por otra que le pueda funcionar mejor.

Otros problemas que nos podemos encontrar con los síntomas de las alergias es que estos son más graves en los niños. De vuelta al sistema inmunológico de los niños, este no está aun completamente desarrollado, por lo que los síntomas leves en una persona pueden ser graves o moderados en los niños, haciéndolos aún más peligrosos para su salud y su vida.  Además, por sus actividades diarias, estos pueden adquirir alergias más fácilmente que otras personas, ya que están en contacto con varios productos y son mucho más susceptibles a ellos. Además, no hay medicación para poder prevenir las alergias, de manera que no tendremos otra manera de saber si el niño tiene alergia hasta que los síntomas aparezcan. Es posible que el primer síntoma que aparezca sea la fiebre, acompañado o no de otros. La fiebre de por sí ya es indicativa de que algo no funciona como debería y, por ello, los padres ya deberían llevarlo a urgencias.

Los niños que comen poco o que tienen pocas defensas serán los más propensos a padecer de alergias y a tener complicaciones, ya que las defensas de sus cuerpos no serán los suficientemente fuertes para hacer frente a las alergias y a sus síntomas.

Medicamentos

Los medicamentos que los niños podrán tomar para reducir estos síntomas son, a diferencia de los bebés, más similares a los de los adultos, pero hechos con composiciones específicas para los niños. En el caso de irritación en la piel, se les podrá aplicar algún tipo de crema para pieles atópicas, las cuales ayudarán a calmar la irritación y a mejorar el estado de la piel en la zona afectada.  En los casos en los que aparezca dermatitis o erupciones cutáneas, el tratamiento será el mismo. Por otro lado, en el caso que el  niño presente inflamación, esta será tratada con cremas u otros medicamentos con corticoides. Estos medicamentos son muy fuertes y el médico nos dirá la cantidad exacta que debemos administrarle al niño y no la podrán sobrepasar nunca. Otro medicamento que le pueden ofrecer al niño es un antihistamínico, ya sea en forma de crema o bien de jarabe. Este medicamento aliviará la picazón que el niño sienta o el escozor. Y, para la fiebre es normal que se les administre paracetamol o bien ibuprofeno, en la cantidad que les toque en función de su peso.

Otros medicamentos, a parte de estos, deberán ser evaluados para los médicos y sólo se podrán usar con receta y en esta ocasión. Aunque el niño vuelva a presentar estos síntomas, será necesario que lo llevemos de nuevo a urgencias y no tratar los con los medicamentos que ya tengamos, pues los síntomas y el problema pueden ser diferentes y estos medicamentos sólo lo podrían dañarlos más.

Por otro lado, si el niño muestra cualquier síntoma grave o moderado, será necesario que lo llevemos a urgencias y seguramente la tendrán ingresado en urgencias para su observación durante unas horas.  Esto es muy importante para que los médicos puedan medicarlos oportunamente y tenerlos en observación durante el periodo de tiempo que consideren necesario, de manera que podrán controlar que los medicamentos que les dan no les sean perjudiciales.

A partir de que aparezcan estos síntomas, los padres deberán notificar la pediatra lo sucedido y este podrá pedirles que hagan la prueba de la alergia al niño. Con esta prueba no podremos curar la alergia pero sí podremos saber exactamente a que tiene alergia el niño y tratarlo para que los síntomas no vuelvan a aparecer, o al menos no tan a menudo ni tan graves. La prueba de la alergia nos es dolorosa, pero puede resultar muy molesta en los niños, puesto que se trata de unas pequeñas punciones en el brazo con las que se introduce en la piel una pequeña cantidad de la sustancia que se quiera probar como alérgeno.

Prueba de alergia

Después de estas punciones, el niño deberá esperar en la misma consulta del médico una media hora, con la que las reacciones alérgicas a los productos aparecerán, en forma de enrojecimiento. Los padres deben estar tranquilos, ya que en esta prueba sólo se introduce una pequeña cantidad de sustancia, la cual nunca es suficiente como para generar síntomas graves.

Con  los resultados que nos de esta prueba, el alergólogo, médico especialista en las alergias, podrá saber cuál es el mejor medicamento para el niño, el cual  ya podrá ser tratado con la alergia para evitar que los síntomas aparezcan continuamente.
El tratamiento para la alergia suelen ser pastillas o bien unas inyecciones, las cuales nos protegerán durante todo el año ante la alergia. Sin embargo, será el médico quien nos dirá, en función de la alergia que tengamos, cuáles son los medicamentos que el niño deberá tomar así como el tiempo de toma del tratamiento. Es importante que los padres estén pendientes del niño para evaluar que los síntomas no aparezcan de nuevo o bien que el medicamento no tenga ninguna reacción adversa en el niño. En caso de que hubiera esta reacción adversa, el niño debe ser llevado al hospital o a su pediatra para que le cambien el medicamento que la provoca.

Por último, es importante mencionar que toda precaución es poca y, para ello, los padres deberán intentar que el niño no entre en contacto con lo que le produce la alergia, por muchos medicamentos que este tome. Siempre es posible que el medicamento no sea suficientemente fuerte para evitar los síntomas bajo una exposición al alérgeno prolongada. Por ello, es necesario que, aunque el niño se medique, los padres eviten en la medida de lo posible cualquier contacto con el alérgeno. 

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