Alergias en los adultos

Las alergias en los adultos son las más frecuentes y las más conocidas. Cualquier persona puede desarrollar cualquier tipo de alergia sin un motivo establecido. No es sabe el por qué unas personas son alérgicas a unas sustancias mientras que otras no lo son; sólo se puede atribuir al sistema inmunológico de cada una de estas personas, siendo unas más débiles que las otras y haciendo que sus sistema inmunológico reaccione antes dicha sustancia.

Las alergias que pueden tener las personas adultas pueden ser de las conocidas o bien de las alergias raras, aunque esto también se pude dar en otros colectivos, aunque en menor proporción.  Las alergias son cada día más conocidas y más extensas en nuestra sociedad, por lo que cada día hay más personas que refieren alergias, hasta ahora poco conocidas. Por ello, es muy importante que ante el menor señal que tengamos de alergia, deberemos acudir al médico para poder saber qué es lo que nos ha ocurrido, si realmente es una alergia o no y cómo podremos tratar sus síntomas.

Síntomas

En los adultos, los síntomas de las reacciones alérgicas suelen ser leves o moderados, siendo estos graves en pocas ocasiones. Sin embargo, los síntomas que no se traten o no se traten bien pueden llevarnos a síntomas más graves. Por ello, es necesario evitar esta evolución de los síntomas, tratándolos desde el primer momento en el que estos aparecen. Dentro de los síntomas más comunes de las reacciones alérgicas, podemos encontrar los siguientes:


• Nauseas
• Mareos
• Vómito
• Fiebre
• Lagrimeo
• Hinchazón labios
• Dificultad para respirar
• Coma
• Choque anafiláctico

Urticaria
• Picazón
• Erupción cutánea
• Eczema tóxica
• Pérdida del conocimiento
• Diarrea
• Hinchazón piel
• Hinchazón cuello
• Etc.

El hecho de que una persona sufra alergia, no quiere decir que deba presentar todos estos síntomas, ya que esto variará en función de las características de cada persona. Los síntomas se pueden presentar de varias maneras, con mayor o menor cantidad, todos ellos o simplemente algunos de ellos. En cualquier caso, estos deben ser tratados si no remiten. Los síntomas leves en las personas adultas suelen desaparecer unas horas después de haber estado en contacto con esta sustancia y muchas veces no requieren de tratamiento. En los casos en los que estos sean molestos, estas personas podrán usar cremas corticoides para rebajar la inflamación de la piel, antihistamínicos para aliviar la picazón y el escozor y paracetamol en el caso de presentar fiebre. Sin embargo, aunque presentemos estos síntomas leves, debemos acudir a nuestro médico de cabecera para que sea consciente de ello y valore si requerimos de algún tratamiento y de la prueba de la alergia. Normalmente, el médico ya nos ofrecerá un tratamiento acorde con nuestras necesidades y nos enviará al alergólogo para que nos haga la prueba de la alergia.

En el caso de presentar síntomas moderados o graves, los cuales aparecen en una minoría de los casos, será necesario que la persona sea trasladada al hospital (si es posible) o bien que llamemos a urgencias (en el caso de los síntomas graves) para que se desplacen a nuestro domicilio para estabilizar a la persona. Debemos pensar que los síntomas graves presentan un peligro para la persona y, por ello, deben ser tratados de inmediato. Una vez los servicios de urgencias hayan estabilizado a la persona con medicamentos de choque, esta deberá ser llevada al hospital más próximo para que los médicos continúen con su observación y un tratamiento para hacer remeter estos síntomas.

En cualquier caso, deberemos notificarlo a nuestro médico de manera que este nos pueda enviar al alergólogo para que nos realice la prueba de la alergia o bien otras que considere necesarias. Es importante saber que la prueba de la alergia nos mostrará todos los productos a los que podemos ser alérgicos en aquél momento, pero nada impide que desarrollemos nuevas alergias en el tiempo. El alergólogo nos ofrecerá ya un tratamiento para los síntomas de las alergias que tengamos, de manera que estos no vuelvan a aparecer o, al menos, que no sea fácilmente; sin embargo, esto no quita que nosotros tenemos que ser conscientes que la alergia no está curada, que sigue  dentro de nosotros y, por eso, será importante que evitemos cualquier contacto con la sustancia que nos los provoca, especialmente si hemos padecido síntomas moderados  o graves.

Tratamiento

Además, el médico nos ofrecerá un medicamento de choque (en especial para aquellas personas que presenten síntomas graves), el cual deberemos administrarnos cuando sintamos los síntomas de nuevo. Este medicamento hará que síntomas graves, como el choque anafiláctico o la hinchazón en el cuello no aparezcan o no lo hagan tan fácilmente, pero en es espacio de tiempo que este medicamento nos ofrece, deberemos acudir a urgencias para ser tratados de nuevo.

Estos casos suelen ser bastante mínimos y, con el estudio y avance de la ciencia, las personas que tienen reacciones alérgicas pueden llevar vidas más o menos corrientes, sin problemas mayores.  Sin embargo, debemos se conscientes que la precaución es el mejor remedio, de manera que aunque tengamos estos medicamentos, siempre será mejor evitar toda exposición a la sustancia o producto.

Algunas de las personas afectadas por alergias, refieren la medicina alternativa como una solución al problema de las alergias. Si bien es cierto que en el caso de algunas personas, los medicamentos de la  homeopatía, por ejemplo, han ofrecido buenos resultados, cabe mencionar que hay otras personas en las  que no se han encontrado resultados. Cada persona es distinta y seremos nosotros los que deberemos decidir si queremos o no probar estos medicamentos. En cualquier caso, sí es cierto que estos medicamentos son bastante naturales y, por ello, no pueden hacernos daño, con lo que probar siempre es una alternativa sin peligro.

En el caso de que queramos probar estos medicamentos, deberemos notificarlo a nuestro médico y él será el que decida si seguimos con el medicamento que nos ha recetado junto con el de la medicina alternativa o bien si quitamos uno para probar el otro. En este segundo caso, debemos pensar que no tendremos la protección del medicamento convencional, por lo que será necesario extremar las medidas para evitar la exposición. Si vemos que el medicamento nos funciona, podemos seguir con él, mientras que si no es así, será importante que recurramos de nuevo al medicamento de la medicina convencional, ya que este es el que en un alto porcentaje nos protege de estos síntomas.

Medicamentos

Para escoger bien el medicamento de la medicina tradicional que queremos probar, deberemos ir a un médico especialista en esta medicina y explicarle, con los documentos sanitarios, qué tipo de síntomas tuvimos, qué tratamiento nos dieron, etc., para que este esté al corrientes de todo nuestro historial y, con ello, nos pueda recetar el mejor medicamento para nuestras necesidades. Es importante remarcar que ningún medicamento puede ser cogido como estándar, de manera que cada persona tendrá que tomar los medicamentos que le prescriban sus médicos y no aquellos que alguien cercano esté tomando y quien nos diga que le funciona. Un medicamento puede funcionar en una persona pero ser completamente inútil o incluso dañino en otra, ya que las características personales de cada persona también son distintas.

Por último, debemos recordar que los médicos también nos ofrecerán unas pautas de vida a seguir para hacer que las alergias aparezcan menos y no tengamos que abusar de los medicamentos. Estas pautas pueden ser tanto de higiene como de alimentación, como afectar a nuestros hábitos o costumbres. Aunque los consejos que nos den parezcan inútiles, es importante que los sigamos, ya que de esta manera podremos evitar todos estos síntomas en muchas ocasiones. Además, en función de nuestra alergia, podría ser necesario hacer cambios en nuestro lugar de trabajo o de residencia, cambios que no siempre resultan fáciles. En estos casos, será cada una de las personas afectadas, las que tendrán que valorar su situación, tanto económica como personal, para ver si pueden o no hacer este cambio. Del mismo modo, en las personas con síntomas moderados o graves que se repitan constantemente, será necesario tomar en serio estas directrices, ya que nuestra salud dependerá de ello en muchos casos. En el caso de que tengamos que hacer estos cambios, podemos intentar pedir una ayuda para no poder trabajar hasta que encontremos un nuevo empleo. Ello se hace directamente en Seguridad Social y el médico nos informará de todos los pasos que debemos seguir para obtenerla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*