Un síntoma principal en muchas alergias, sobre todo en la alergia al polen, es el asma. Las vías respiratorias se inflaman a causa de una reacción autoinmune y no dejan pasar el aire a través de ellas. Esto dificulta la respiración y en algunos casos desencadena en crisis asmáticas que deben ser tratadas con urgencia.
Si a eso le sumamos un sobrepeso, incrementaremos la posibilidad de agravar aún más todos los trastornos ocasionados por el asma. Y en definitiva, conseguiremos empeorar la calidad de vida.
Cuando tenemos un peso mayor del que debemos tener con nuestra edad, altura y constitución, resultará agotador el simple hecho de realizar un esfuerzo físico. Como por ejemplo: caminar durante una hora, subir una escalera, bailar o realizar ejercicio. A consecuencia del sobreesfuerzo, la mayoría de las veces, nos quedamos sin aliento y no conseguimos suficiente aire para respirar.
Según un estudio científico, existe mucha relación entre la enfermedad del asma y la obesidad. Las personas obesas tienen más posibilidades de ser hospitalizadas a casusa de una crisis asmática, que las personas que se encuentran en su peso correcto.
El Dr. Castro-Rodriguez nos lo explica mejor en el link de su publicación paracientífica, dónde aparecerán más detalles al respecto.
http://www.aepap.org/sites/default/files/asma_obesidad.pdf
Castro-Rodríguez JA. Asma y obesidad. En: AEPap ed. Curso de Actualización Pediatría 2006. Madrid: Exlibris Ediciones; 2006. p. 119-24.
Por tanto, si padecemos de asma por nuestra alergia o tenemos dificultades respiratorias, debemos llevar un peso equilibrado para realizar una vida normal y saludable. Un punto muy importante para seguir disfrutando haciendo deporte.
foto: BBCmundo

